Darina flies on Faeble's shoulder

What We Carry

CWB -USA always partners with local artists, organizations or administrators to help run our tours. This blog is from our friend and colleague at Llaven nü, a social circus activist group in Mexico. 

Darina Robles

The Migrants Are the First to Help

In the community of  Ixtepec, Oaxaca, we visit the Albergue de Migrantes Hermanos en el Camino, founded by Father Solalinde.  When we arrive at the shelter, we’re received by the volunteers who work there. The coordinator tells us about the situation of the migrants who pass through. We hear of the dangers they encounter, the violations of their human rights, the reasons they’re fleeing their countries of origin. They tell us that when the earthquake shook the community of Ixtepec, the migrants were among the first to go out to the streets, removing debris from the fallen buildings and saving lives. While we speak, I remember that I’ve already read about Father Solalinde speaking on behalf of migrants: “I know that without a deep understanding of the migration problem, we will continue to lose our humanity. Our sisters and brothers in the south are an unequivocal signal of what we are doing to ourselves—our brutality and lack of love. But they are mainly the harbingers of a better world that is to come. It’s a migrant world! Yes, the future of humanity is migrant.”

Suitcases

We eat at a shelter, but first we talk with some migrants. Faeble and I speak to some young people and a woman who is traveling alone with her children. They seem happy to talk with Faeble, who is from San Francisco. He lives in the United States, a country they dream of living in. Faeble is worried, though, since he knows what it’s like for immigrants in the U.S. right now. He tells them that it can be dangerous, but wishes them all the best.

We present our show. At first they don’t laugh, but finally they laugh heartily. In one moment of the show, my chicken character manages to fly. It occurs to me to say, “I’m flying to the United States! I’m going to re-conquer our territories. We’ll show those gringo bastards!” Everyone laughs at this. As we finish the show, one of the migrants acts out a comic scene he invented. I feel happy because of the time we’ve shared with them, because we’re able to laugh together despite the difficulties they’ve experienced and the uncertainty they’re facing.

We say goodby and wish each other joy. I see Joshua, from Honduras, and the suitcase he carries. I think of my clown suitcase. A migrant’s suitcase has the essential and most valuable contents for him or her, much like my clown suitcase. I imagine myself hiding laughs in all the migrant suitcases, for the moment when they need strength and joy, for the moment when hope wants to collapse. They have given me very valuable things for my suitcase: courage, belief and faith.

We also perform in the State of Puebla, the land of my grandparents. We perform at functions in schools, and ask the children if they want to tell us anything. One girl says that she loves us very much, and that she’s from Colombia. Another child says that he likes to laugh a lot, and he thanks us for making us laugh. Several children ask us for autographs. A very young girl asks us if we eat beans. We say yes!

Darina chases children in her chicken costume

Darina’s blog en español

En la comunidad de Ixtepec, Oaxaca visitamos el Albergue de migrantes Hermanos en el camino, fundada por el padre Solalinde. Cuando llegamos al albergue nos recibieron los voluntarios que ahí trabajan y la coordinadora nos habló de la situación de l@s migrantes que ahí llegan. Escuchamos de los peligros que corren, de las violaciones a sus derechos humanos, de por qué huyen de sus países de origen. También nos comentan que cuando el terremoto sacudió la comunidad de Ixtepec, los migrantes fueron de los primeros en salir a las calles a quitar escombros de las construcciones caídas y salvar vidas. Recordé lo que había leído en una entrevista al padre Solalinde, he buscado la entrevista y seleccionado esta parte que cito a continuación:

«Sí, sí estamos ante una crisis humanitaria migratoria global. Existen más de 140 millones de personas desplazándose a lugares distintos a los de su origen por motivo de violencia, empobrecimiento, búsqueda de mejores oportunidades, cambios climáticos. 

Sin la lectura profunda de su paso, nos quedaremos sin saber lo que nos ha sucedido como humanidad, lo que realmente estamos viviendo y lo que nos espera. Nuestras hermanas y nuestros hermanos del sur son ciertamente una señal inequívoca de lo que estamos haciendo con nosotros mismos; de la brutalidad y el desamor; pero ellas y ellos son, principalmente, el anuncio de un mundo mejor que está por venir. ¡Pero un mundo migrante! ¡Sí, el futuro de la humanidad es migrante!».

Comimos en el albergue pero antes platicamos un poco con algunos migrantes. Faeble y yo platicamos con unos jóvenes y una mujer que viaja sola con sus hijos pequeños. Parecen contentos de platicar con Faeble. Él es de San Francisco, vive en EUA, el país a donde es su sueño llegar. Faeble preocupado les comenta que ahora está más peligroso para l@s migrantes vivir en EUA pero que les desea todo lo mejor. 

Presentamos nuestro espectáculo para l@s migrantes, en un principio no reían pero finalmente nos regalan risas de todo corazón. En un momento del espectáculo mi ave consigue volar y entonces se me ocurrió decirles: ¡Me voy volando, voy a Estados Unidos, voy a re-conquistar nuestros territorios; ya verán esos gringos cabrones! Al unísono se oyeron las carcajadas. Terminando la función, uno de los migrantes actuó para nosotr@s una escena cómica que él inventó. Me siento contenta del tiempo compartido con ell@s, porque reímos juntos a pesar de los momentos difíciles que han vivido y de la incertidumbre que acompaña su camino. 

Nos despedimos y nos deseamos alegría. Veo la maleta de Josué, de Honduras, y pienso en mi maleta de payasa. La maleta de l@s migrantes tiene lo esencial y más valioso para ell@s, se parece a mi maleta de payasa. Me imagino poniendo a escondidas en la maleta de l@s migrantes risas para cuando necesiten fuerza, alegría para cuando la esperanza quiera derrumbarse. Ell@s me han dado cosas muy valiosas para mi maleta, que es mía y de tod@s: valentía, creer en nuestros  sueños y fe.

También nos presentamos en el Estado de Puebla, la tierra de mis abuelas y abuelos. Dimos funciones en escuelas. Al final de una función, les preguntamos a l@s niñ@s si querían decirnos algo; una niña dijo que nos quería mucho mucho, que ella era de Colombia y que le había gustado mucho mucho la función. Otro niño dijo que le gustaba mucho reír, que gracias porque había reído mucho. Una niña muy pequeñita nos preguntó si comíamos frijoles, le contestamos que si. Vari@s niñ@s nos pidieron autógrafos.

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