Clowns Jojutla

Zone Zero

CWB -USA always partners with local artists, organizations or administrators to help run our tours. This blog is from our friend and colleague at Llaven nü, a social circus activist group in Mexico. 

Darina Robles

Making Connections

We are on the road traveling through Mexico. I carry my bird hat, my bird leggings, my wings and stuffing (to look like a big fuzzy bird), a nest with an egg and a stuffed chick inside, makeup, instruments, some magic tricks, and my red nose. I’m a clown! My name is Darina Robles and my clown name is Atanasia.

I’m collaborating with Aline Moreno, Gabi Winter, Rafael de Barros and Faeble Kievman, colleagues from Palhaços sem Fronteiras Brazil and Clowns without Borders USA. I represent the organization Llaven nü, which means, in a variant of the Mazatec indigenous language, “laughing together.” We create a nomadic festival of intercultural clowns, and hold up laughter as part of our cultural heritage and human rights.    

Months prior to this CWB trip, I met Aline during “Encontro Internacional de Mulheres Palhaças” in Sao Paulo. Then, we found each other again at the Palhaças do Mundo Festival in Brasilia. She proposed that we develop a project in Mexico, and I suggested we focus on migrant kids (unaccompanied children from Guatemala, El Salvador and Honduras, mainly traveling through Mexico into the United States). Aline collaborated with CWB – USA, and our current caravan was born. 

I started writing the project—the justification, budget, context, etc.—after experiencing the earthquakes that shook my country and my heart. For me, the 8.2 magnitude earthquake on September 7, 2017, with an epicenter in the Gulf of Tehuantepec, was most devestating. On September 19, 2017, a 7.1 magnitude earthquake occurred on the border between Puebla and Morelos states, 120 km from the Mexico City.

Group hug in Mexico

Hitting the Road

After months of planning, I’m able to do what I most love: be a clown! Our first performances are in Jojutla, State of Morelos, one of the communities most affected by the September 19th earthquake. When we arrive, Daniel Palma, who manages our activities in Jojutla, proposes that we visit the most ruined areas. Remember, this is June, 2018, more than eight months after the earthquake. Several people remain homeless and live with relatives or in tents donated by other countries. They are still struggling to receive the necessary resources to rebuild their community. I feel sad and angry.

The next day we perform at the schools. The children are happy, pretending to be worms as I chase them in my bird costume. We are all part of the show and we laugh together. Their faces of joyfulness and amazement fill me with happiness.

Our last show is on a street in Jojutla that’s considered the zero zone, the most devastated area of the community. The residents express gratitude for our presence, telling us that the show helped them to feel less abandonment, to pause and forget their problems for a moment.

Darina’s Original Blog, In Spanish

Vamos en ruta viajando por México. Llevo en mi maleta de trabajo mi gorro de ave, un calzón de ave, mis alas y relleno para parecer un ave pachona, un nido con un huevo y un pollito de peluche dentro; maquillaje, instrumentos, algunos trucos de magia y mi nariz roja. Soy payasa, me llamo Darina Robles y mi payasa se llama Atanasia. 

Voy viajando con otros payasos: Aline Moreno, Gaby Winter, Rafael de Barros y Faeble Kievman. L@s payas@s que me acompañan son de las organizaciones Palhaços sem Fronteiras Brasil y Clowns without Borders USA. Yo soy de la organización Llaven nü, que en una variante del idioma indígena mazateco significa riendo juntos, que es un festival nómada de payas@ intercultural, y que enarbola la risa como patrimonio y derecho humano.

Meses antes de este viaje de payas@s llamado Caravana en México, conocí a Aline Moreno, fundadora de Palhaços sem Fronteiras Brasil. Nos encontramos en el Encontro Internacional de Mulheres Palhaças em Sao Paulo, coincidimos de nuevo en el Festival Palhaças do Mundo en Brasilia. Me propuso hacer un proyecto en México, yo le sugerí enfocar el proyecto para niñ@s migrantes (niños no acompañados originarios de Guatemala, El Salvador y Honduras principalmente que viajan a través de México con destino a EUA). Entonces Aline convocó a Clowns without Borders USA, quienes generosamente se unieron; y así nació esta Caravana. 

Comencé a escribir el proyecto -la justificación, presupuesto, contexto, etc.- cuando ocurrieron los terremotos que sacudieron mi país y mi corazón. Los más devastadores fueron, uno el día 7 de septiembre de 2017 de magnitud de 8,2; el epicentro se ubicó en el golfo de Tehuantepec. El otro ocurrió el día 19 de septiembre con magnitud 7,1, localizado en el límite estatal entre los estados Puebla y Morelos, a 120 km de la Ciudad de México. 

Decidimos entonces trabajar en las zonas más afectadas por los terremotos y en casas de migrantes. Continué el trabajo de logística y de crear el vínculo con las personas u organizaciones que podían abrir las puertas para que l@s payas@s diéramos funciones, pasacalles y talleres para dichas comunidades. Llegaron los refuerzos, se unieron al trabajo voluntario de organización Jordi Pannon y Lorena Bazán. 

Después de meses de trabajo de planeación comencé a ser lo que más amo ser: Payasa. Nuestras primeras funciones fueron en Jojutla, Estado de Morelos, una de las comunidades más afectadas por el terremoto del 19 de septiembre. Cuando llegamos a la comunidad Daniel Palma, quien gestionó nuestras actividades en Jojutla, nos propuso recorrer las zonas más derruidas. Esto fue en el mes de junio de 2018, ya habían pasado más de ocho meses del terremoto, varias personas continúan sin casa y viven con familiares o en casas de campaña que otros países donaron; siguen luchando por recibir los recursos necesarios para reconstruir su comunidad. Me sentí triste y enojada. 

Al día siguiente nos presentamos en escuelas. Estaba emocionada al ver que el número de ave que cree para esta Caravana funcionó. A l@s niñ@s les ha causado alegría jugar a ser gusanos y a mi jugar a perseguirlos, todos somos parte de la función, reímos juntos. Muchas veces, durante el espectáculo me quedo fascinada viendo como l@s niñ@s ríen con mis compañer@s payas@s, sus caras de alegría  y asombro me llenan a mí de felicidad. 

Nuestra última función en Jojutla fue en una calle, en la llamada zona cero, la zona más devastada de la comunidad. Terminado nos agradecen mucho nuestra presencia. Nos dicen que la función los ayudó a no sentirse tan abandonados, a darse una pausa de alegría y olvidar por un momento sus problemas.

 

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